Kayak, caminata y escalada! todo en el mismo viaje!

El viaje que el escalador alemán Robert Jasper hizo a Groenlandia entre julio y agosto ha terminado con 100 kilómetros a bordo de un kayak, 100 a pie y la primera ascensión de ‘Stonecircle’, una vía de 450 metros y dificultades de hasta 7c.

En el mes de julio, el escalador alemán Robert Jasper salió de Kungmit, el último asentamiento inuit al este de Groenlandia, y se adentró en solitario por los fiordos buscando una montaña con un buen muro de roca para escalar. Con él llevaba 90 kilios de material y provisiones para cubrir sus necesidades de cuatro semanas.

Después de 12 días de remar y de idas y venidas para transportar todo lo necesario, estableció su campemento en la base del llamado circo Fox Jaw, una cordillera cuyos picos de granito hacen pensar en la mandícula abierta de un zorro, de ahí su nombre.

“La incertidumbre de una primera ascensión me atrajo”

En concreto, Jasper decidió acercarse al Molar Spire, el segundo de los dientes. “La incertidumbre de una primera ascensión me atrajo. El no saber si realmente era posible llegar arriba. ¡Era un desafío enorme!”, ha contado después.

Alcanzó el muro a través de un corredor de nieve y después escaló un total de siete largos en dos días en los cuales iba y venía al campo base porque el tiempo era inestable. “Escalar fue muy difícil porque en algunas zonas no había dónde agarrarse”. La vía tiene dificultades hasta 7c en roca buena, muy compacta.

“Estaba solo, no había ni una sola persona en todo el territorio que alcanzaba a ver”

Al tercer día consiguió llegar a la cima a pesar de que el tiempo no acompañaba. De hecho, cuando se encontraba a 80 metros de la cumbre empezó a llover, pero decidió continuar. “Al final el cielo se despejó y pude ver las montañas de alrededor y los fiordos. Estaba solo, no había ni una sola persona en todo el territorio que alcanzaba a ver. Era como el cielo. Imposible describir la belleza“. A la vía abierta, de 450 metros, la bautizó con el nombre de Stonecircle.

El descenso lo hizo rapelando y alcanzó de nuevo su tienda después de 18 horas. Tras 30 días de viaje en los que recorrió 100 kilómetros a pie, 100 en kayak y 1000 metros en una pared, Jasper volvió al pueblo de Kungmit remando.

“Las cosas más impresionantes de la vida suelen ser rocosas y duras. Así es como se fijan en la memoria. Esta expedición ha expandido mi límite. Ha sido una aventura enorme en un escenario natural magnífico. Un hito importante. He vivido experiencias muy valiosas durante el viaje. ¡Una joya absoluta para mi vida!”.

Fuente: Desnivel.com