Avión de los uruguayos

El 12 de octubre de 1972, el Fairchild Hiller FH-227 perteneciente a la Fuerza Aérea Uruguaya partió del Aeropuerto Internacional de Carrasco transportando al equipo de rugby del club de exalumnos del Colegio Stella Maris de Montevideo, que se dirigía a jugar un partido contra el Old Boys (de Santiago de Chile).
La aeronave se enfrentó a una cumbre (4400 msnm) que el comandante Lagurara a duras penas y mediante un extraordinario esfuerzo físico pudo salvar la nariz del aparato por apenas un par de metros; pero golpeó la cola en la orilla de la cumbre en un pico sin nombre (posteriormente bautizado cerro Seler, por Nando Parrado en honor a su padre), situado entre el cerro El Sosneado y el volcán Tinguiririca, en el lado argentino de la frontera entre Argentina y Chile.
El aparato golpeó una segunda vez un risco del pico a 4200 msnm, perdiendo el ala derecha, que fue lanzada hacia atrás con tal fuerza que cortó la cola del aparato a la altura de la ventanilla Nº 8 de 10 por el lado de babor y Nº 7 por el lado de estribor. Al desprenderse la cola con el estabilizador vertical, quedó abierto tras sí el interior en la parte posterior del fuselaje. En este desprendimiento, se descolgaron al menos dos filas de asientos que salieron volando al vacío. En este momento murieron instantáneamente cinco personas, incluido el sobrecargo, que iban todavía atadas a sus asientos de la cola.
El sitio donde quedó el avión es una pendiente de los Andes que mira al este, a 3500 msnm, en el glaciar de las Lágrimas, en la alta cuenca del río Atuel, Mendoza en el centro-oeste de la Argentina; se ubica en el distrito Malargüe, muy próximo al límite con el distrito distrito El Sosneado, en el departamento San Rafael. Dicho lugar está a 1200 m de la frontera argentino-chilena, pero a mucha menor altitud, pues la frontera alcanza allí alturas de hasta 4770 msnm.
Los pasajeros que quedaron dentro del fuselaje, por la inercia, fueron comprimidos en sus asientos hacia la parte frontal de éste, que se elevó hasta casi tocar el techo. La fuerza de la inercia hizo que los asientos se soltaran de sus bases y atraparan a muchos por las piernas. Algunos de los fallecidos quedaron comprimidos entre asientos o atrapados por ellos mismos. Algunos pasajeros sufrieron TCE (traumatismo craneoencefálico), lo que provocó su muerte, mientras que otros quedaron atrapados en sus asientos sin posibilidad de zafarse. Para el resto, el golpe fue amortiguado. Increíblemente, algunos pasajeros resultaron ilesos o con tan solo heridas leves. Hubo otros pasajeros con heridas internas graves que fallecieron en horas posteriores. De inmediato, Marcelo Pérez, el capitán del equipo de rugby, organizó a los ilesos para ayudar a liberar a los que seguían atrapados y a los heridos, despejando el fuselaje para prepararse para la noche. Uno de los sobrevivientes salió por atrás del fuselaje y a tientas entre la nieve y el fuselaje se acercó al piloto agonizante. Lagurara solicitó agua, a lo que el sobreviviente le acercó nieve a la boca. Entonces, empezó a decir: «Anota, estamos en Curicó, anota…». Entonces, Lagurara le pidió que tomara el revólver de la cabina y que le disparara, cosa que no ocurrió. El piloto Julio Ferradas había muerto instántaneamente, víctima de un TCE y el copiloto Dante Lagurara murió congelado tras agonizar toda la noche, al amanecer del día siguiente.
De las 45 personas en el avión, trece murieron en el accidente o poco después (entre ellos 4 de los 5 miembros de la tripulación); otros cuatro habían fallecido a la mañana siguiente, y el octavo día, murió una pasajera de nombre Susana Parrado debido a sus lesiones. Los 27 restantes tuvieron que enfrentarse a duras condiciones ambientales (-25 a -42 °C) de supervivencia en las montañas congeladas, aún en plena época de nevadas, en medio de la primavera austral. Durante varios días las partidas de rescate intentaron localizar los restos del avión sin éxito. Incluso algunos aviones estuvieron cerca del lugar, pero muy alto para poder encontrarlos.
La noche del 29 de octubre, a 16 días ya de la caída, una nueva tragedia se cernió sobre el resto del avión y sus ocupantes. En la noche, a eso de las 23:00 un alud se deslizó y sepultó los restos del Fairchild FH-227D, ingresando por el boquete de la parte posterior, arrasando el muro provisional y sepultando a quienes dormían en su interior, salvo a un joven, Roy Harley, quien desesperadamente comenzó a cavar en busca de los que yacían bajo la nieve. Pese a los desesperados intentos de rescate por sus compañeros, ocho personas murieron asfixiadas bajo la nieve, incluyendo al capitán del equipo Marcelo Pérez y al último pasajero de sexo femenino, Liliana Navarro de Methol. No obstante, el enterramiento del fuselaje permitió al resto de los supervivientes no morir congelados más adelante.
En esta nueva situación las condiciones de supervivencia se endurecieron aún más. Apenas disponían de espacio en el interior, contando con menos de un metro hasta el techo solo en la parte delantera del fuselaje. Se percataron suficientemente a tiempo de la carencia de oxígeno al ver que la llama de un mechero tendía a apagarse. Nando Parrado, localizó una vara con la que golpeó el techo del fuselaje hasta conseguir hacer un agujero, pero la capa de nieve por encima del fuselaje le obligó a seguir perforando hasta llegar a la superficie por donde finalmente pudo entrar el oxígeno que necesitaban.
El grupo pudo sobrevivir durante 72 días y no morir por inanición gracias a la decisión grupal de alimentarse de la carne de sus compañeros muertos (práctica denominada antropofagia), quienes estaban enterrados en las afueras del fuselaje. No fue una decisión fácil de tomar, y en un principio algunos rechazaron hacerlo, si bien pronto se demostró que era la única esperanza de sobrevivir, muchas consideraciones pasaron por el tema religioso católico. Pronto se impuso la regla (o exigencia), de no utilizar como alimento a ningún familiar cercano, ni tampoco a algún fallecido de sexo femenino.
Para comienzos de diciembre de 1972, el deshielo dejó al descubierto el fuselaje nuevamente y los sobrevivientes pudieron disfrutar de días soleados. Los supervivientes finalmente vieron que su única esperanza consistía en ir a buscar ayuda. El 12 de diciembre de 1972, Nando Parrado, Roberto Canessa y Antonio Vizintín parten en busca de ayuda.
Al creer en todo momento que se encontraban ya en territorio chileno, es decir, en el lado occidental de la cordillera andina, tomaron la errada decisión de caminar rumbo al poniente (oeste), teniendo que encarar el cruce del encadenamiento principal de los Andes sin medios, preparación, ni fuerzas adecuadas. Si la marcha se hubiese efectuado hacia las pampas argentinas, el esfuerzo habría sido muy inferior, pues allí el terreno rápidamente desciende hacia el oriente, logrando arribar a los primeros criadores de cabras y ovejas en un recorrido mucho más acotado y accesible. En particular a unos 21 kilómetros en línea recta se encuentra el Hotel Termas del Sosneado que en aquellos días albergaba víveres y se encontraba custodiado por una persona con ayuda de la cual probablemente les hubiera sido mucho más fácil encontrar la civilización. La gran altitud del cerro Sosneado y la ubicación errónea facilitada por el miembro de la tripulación moribundo en la cabina, les desorientó completamente.
Diez días después de partir de los restos del fuselaje, y habiendo caminado unos 59 km aproximadamente, llegan a la precordillera de San Fernando, al sector de Los Maitenes. Recorren un río para vadearlo por casi día y medio y no pueden lograrlo por la crecida del deshielo. Canessa comienza a sentirse enfermo, por lo que Nando debe llevar las dos mochilas. La carne que llevaban consigo comenzó a descomponerse rápidamente debido al aumento significativo de la temperatura de la precordillera. Al amanecer del día siguiente, ven en la otra orilla a un huaso chileno que los observa. Nando intenta comunicarse con él, pero el fragor del río no lo permite, entonces el huaso inteligentemente ata hojas de papel y un lápiz a una piedra y la lanza sobre el río, Nando escribe un mensaje y a duras penas, por su debilidad, logra hacerle llegar un mensaje escrito donde dicen ser sobrevivientes de un avión siniestrado, el mensaje decía:
El arriero quien resultó ser Sergio Hilario Catalán Martínez, de 44 años entonces, entiende el mensaje, les lanza un poco de pan con queso y se dirige al retén de Puente Negro a cargo de Carabineros de Chile con el capitán Leopoldo Vega Courbis al mando, es el más próximo (a diez horas de marcha) y da la noticia. Luego de ello, una patrulla de Carabineros se dirige al sector y le brindan ayuda.
La noticia de la aparición de sobrevivientes del avión uruguayo se hace publica e invade las ondas radiales, esta noticia es captada por la radio portátil de uno de los sobrevivientes en el lugar del desastre y saben que Canessa y Parrado han sido encontrados.

UBICACIÓN

Mendoza - Argentina

FECHA

Enero y Febrero

DURACIÓN

4 días

PERSONAS

grupo abierto

rellená los datos y nos pondremos en contacto lo antes posible para brindarte toda la información necesaria

Dificultad física: Media

ITINERARIO: Consta de 4 días.

Día previo:

Por la tarde será contactado por nuestro guía, quién le chequeará su equipo de montaña y en caso de ser necesario lo acompañará a alquilar equipo.

Día 1 

Encuentro en San Rafael, por la mañana. Traslado en vehículo charter hacia el oeste por la ruta que lleva al refugio Soler y Gendarmería Nacional. Pasando por el viejo hotel termal abandonado de El Sosneado, llegaremos al puesto ganadero Araya y luego al refugio mencionado. Cena y pernocte en el refugio.


Día 2: 

Salimos tranquilos hacia la próxima etapa de aproximación, hacia el siguiente campamento, junto al arroyo Barroso. Cruzamos primero el Atuel. Unas 6 horas de marcha. Cruzamos el arroyo y armamos campamento. Tarde tranquila para disfrutar del lugar. Cena y pernocte. El cruce de los ríos caudalosos serán sobre caballos que la organización tendrá a disposición.

Consultar para saber más.

Es necesario tener experiencia previa?

No es necesario, nada más tenés que tener tus ganas de sumarte a nuestros viajes.

Para las salidas que si se necesitan tener cierta experiencia, se dictaran cursos específicos (por ejemplo tránsito en glaciar) o bien te iremos recomendando otro tipo de salidas, la idea es ganar experiencia en cada salida

Es necesario tener un entrenamiento previo para poder participar de sus actividades?

No, si bien seria lo ideal, no hay que estar súper entrenado, le recomendamos, en caso de querer comenzar con este tipo de actividades, un pequeño programa de ejercicios, con un profesional de la salud, o del deporte, en caso de comenzar, siempre recomendamos un chequeo previo con un doctor.

Qué tipo de gente realiza las actividades con Suri Expediciones?

Personas de diferentes edades apasionados por conocer los lugares más espectaculares de la naturaleza, disfrutando de ella y cuidándola, pero no necesariamente montañistas o escaladores.

Cuál es la finalidad de las actividades?

La finalidad y los objetivos de las actividades son diferentes para cada persona. Nosotros fomentamos estar y vivenciar la naturaleza, conocer el entorno natural, buscar la superación personal, visitar pueblos y lugares de interés.

Cómo puedo saber si estoy preparado para realizar actividades con Suri Expediciones?

Nosotros organizamos actividades de muy diversa índole donde los requerimientos físicos varían mucho. Nuestro propósito es tener actividades para todos los públicos y en este sentido estamos trabajando. El objetivo es que cada persona encuentre aquella que mejor se adapte a sus posibilidades y necesidades. Por eso te animamos a participar sabiendo que te informaremos de todas las dificultades y te asesoraremos personalmente para determinar qué actividad es la más idónea para realizar.

Qué edades tienen los viajeros?

El rango de edades es variado, ya que nuestros viajeros son tanto individuos solos o bien grupos familiares y/o amigos. En todos los casos en nuestros viajes se da una recomendación de edades y armamos los grupos de acuerdo a su afinidad sea esta familiar de edades o habilidades.

Qué comidas brindan durante sus viajes / expediciones?

En todas nuestras expediciones brindamos el servicio de comidas. Uno de los puntos más importantes en una expedición y/o viaje a la naturaleza, es la alimentación, es por esto que preparamos detalladamente los menús, preocupándonos especialmente, por los requerimientos nutritivos en la montaña.

Efectúan viajes para grupos y/o empresas?

Sí, de hecho tenemos productos particularmente aptos para grupos y empresas. Solicítenos más información!

Cómo anotarse y participar en una actividad que tiene fecha?

Para las actividades que tienen una fecha programada es necesario hacer la reserva previa desde la Web o mail. La reserva definitiva de tu lugar queda confirmada en el momento en que realizas el abono de la seña.

Cómo anotarse y participar en una actividad que no tiene fecha?

Para las actividades que no tienen una fecha establecida, es el cliente quien la elige a conveniencia por lo tanto deberá cubrir el mínimo de lugares señalados.

Para realizar la actividad de forma privada se deberá consultar el precio.

Por qué realizar actividades de forma guiada?

Un Guía es un profesional dedicado a la organización y desarrollo de actividades relacionadas con las disciplinas de montaña. Además pueden desempeñar tareas de enseñanza y entrenamiento deportivo. En función de su especialidad podrán desarrollar actividades de unas u otras disciplinas (ascensiones, escalada, esquí de montaña, trekking, etc.)

Su principal responsabilidad es la correcta gestión del riesgo de las actividades deportivas realizadas en el medio natural.

Qué servicios ofrece Suri Expediciones?

Ofrecemos servicios de planificación, organización y guiado de actividades de senderismo, viajes de montaña, escalada en roca y hielo, esquí de travesía en cualquier entorno de montaña, un servicio integral desde la contratación.

Son actividades muy exigentes física o psicológicamente?

La mayoría de las actividades que desarrollamos son de exigencia física media y compromiso psicológico bajo. El diseño personalizado, la planificación flexible y la experiencia de nuestros guías nos permiten adecuarlas a las circunstancias físicas y mentales de casi cualquier participante.

Podemos desarrollar actividades de gran exigencia física y compromiso psicológico, aunque solo a demanda y previa realización de otras actividades con nuestros guías.

Qué equipo necesito para las actividades?

En general todas las actividades requieren ropa y calzado adecuados a la estación, a la actividad y al entorno, mochila de tamaño adecuado para portar todo el material personal y la parte del colectivo que le corresponda, protección solar, agua, comida, documentación y enseres personales.

Durante el proceso de información y reserva asesoramiento a los participantes acerca del equipo recomendable y les hacemos llegar una lista detallada de ropa y material que van a necesitar.

Necesito comprar ropa y equipo?

Hay una serie de elementos de uso personal que todos los participantes deben tener: ropa, calzado, gafas de sol y mochila, entro otros.

Antes de realizar cualquier actividad nos aseguramos de que los participantes sepan exactamente qué equipo deben preparar y en la medida de nuestras posibilidades, ofrecemos asesoramiento durante la elección de equipo

Qué incluyen las tarifas?

Nuestras tarifas incluyen los gastos de planificación, organización y guiado (o docencia) de las actividades que comercializamos. En el precio están incluidos los honorarios profesionales del guía, los gastos de desplazamiento (desde el punto de encuentro – hasta el punto de finalización de las actividades) alojamiento, alimentos.

De todas formas, en el programa detallado y condiciones de la actividad que te enviaremos se recogen los conceptos incluidos y no incluidos en el precio.

Cada uno de nuestros programas se diseña y presupuesta de forma grupal y meticulosa para ofrecer actividades con garantías de calidad, tratando de acceder siempre al mejor precio.

Menores de edad en las actividades

Para los menores de 14 años la mayor parte del tiempo las actividades están restringidas, debido a que sus organismos todavía no están del todo preparados para las condiciones de montaña. Con ciertas excepciones, según la preparación que tengan podemos evaluar los casos específicos.

Para edades mayores de 14 años será igualmente necesario hacer una encuesta previa de las características y/o condiciones del menor y en todo caso siempre deberá contar con acompañamiento y permiso escrito de los padres o adultos responsables.

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